ARGELIA DESPUES DEL 11 DE SEPTIEMBRE: ¿Y LOS DERECHOS HUMANOS ?

LLAMAMIENTO Y PETICIÓN

EN RELACIÓN CON LA FIRMA DEL CONTRATO DE ASOCIACIÓN

ENTRE LA Comunidad Europea y Argelia.

 

ARGELIA DESPUES DEL 11 DE SEPTIEMBRE: ¿Y LOS DERECHOS HUMANOS ?

 

Preámbulo

 

El análisis y el llamamiento que siguen a continuación fueron redactados antes de la firma del acuerdo de asociación entre la UE y Argelia con fecha del 19 de diciembre. El texto del acuerdo nos llego negociado en la más absoluta opacidad. Tal como podíamos temerlo, la UE considera al régimen argelino como una autentica democracia, ya que el artículo 2 del acuerdo indica:  » El respecto de « los principios democráticos y de los derechos humanos fundamentales tales como los pronunciados en la declaración Universal de los derechos humanos, tiene que inspirar las políticas internas e internacionales de las partes implicadas y constituye un elemento esencial del presente acuerdo » Esta presuposición, contraria a la verdad, tiene una consecuencia implícita: para la UE, las violaciones cotidianas de los derechos humanos en Argelia son el único hecho terrorista ». Aun más grave, hasta propone – y es una novedad en este tipo de acuerdo – cooperar con el gobierno argelino en vista de « prevenir y reprimir todo acto de terrorismo » ( artículo 90). Esta disposición estipula un intercambio de informaciones y la extradición de personas incriminadas. Con toda buena lógica, esto significa que la UE esta dispuesta a echar una mano fuerte a un poder cuyas fuerzas de seguridad utilizan sistemáticamente desde hace 10 años la tortura, las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones de gentes de la oposición o supuestamente de ésta.

 

La consolidación del Estado de derecho que la UE espera para Argelia a través de la cooperación en materia jurídica y de jurisprudencia (artículo 85) y de la lucha contra la corrupción ( artículo 86 y 91) resulta teórica ya que por otra parte esta escrito que:  » ninguna disposición del acuerdo impida que una de las partes tome medidas estimadas esenciales para asegurar su seguridad en casos de graves disturbios interiores » ( artículo 101). Sin embargo, Argelia conoce aún « graves disturbios interiores », y las « medidas tomadas para asegurar su seguridad » son un estado de sitio que no dice su nombre, una represión que sigue siendo brutal y arbitraria ( pese a algunas nuevas precauciones), la sumisión del poder político y jurídico al poder militar y el pillaje continuo de los recursos nacionales con la corrupción.

Con este acuerdo ante todo económico y comercial, la UE deja entender que la liberalización de los intercambios sería un vector de paz, de seguridad y de prosperidad para el pueblo argelino. Pero estamos lejos de esto: al apoyar tan explícitamente a los generales, la UE hace que toda apertura política sea improbable, cuando tal apertura debería de ser la única garantía de paz y de una cooperación con la UE favorable a todos los argelinos. Por todo ello es importante que los parlamentarios europeos no ratifiquen tal como esta el acuerdo de asociación, y que exijan a la Comisión de Bruselas enmiendas e iniciativas de apoyo realmente útiles para todos los que luchan en Argelia por una autentica democracia.

Así, Argelia-Watch invita a firmar y hacer firmar muy ampliamente este texto, antes del 28 de Febrero 2002. Después de esta fecha, este llamamiento con la lista de todos los firmantes será dirigida a los diputados de los diferentes Estados de la UE y del Parlamento Europeo

[1] A finales de 2001, la ciudad de Argel sufrío un inundación que causo un número considerable de victimas, desaparecidos y de daños.

15 diciembre 2001

 

 

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« Las dictaduras nunca se han sentido tan bien en el mundo después del 11 de Septiembre ». Esta frase brutal, la pronuncio Moncef Marzouki miembro de la oposición en Túnez, a su llegada a Paris el pasado 8 de Diciembre para exilarse después de años de persecuciones. (Le Monde, 11 de Diciembre de 2001) .

Al referirse a los cumplimientos apoyados y dirigidos por el Presidente francés al Sr. Ben Ali, durante su rápida visita en los tres países del Magreb. M.Marzouki había añadido:  » Sería el momento que el Sr. Chirac y todos los dirigentes occidentales entiendan que lo que más les dan miedo – la emigración y el terrorismo- es la consecuencia directa de la dictadura y de la corrupción.

M. Marzouki habla con experiencia, la de su país. Pero su comentario, es evidente, apunta más lejos. ¿Y, como no citarlo a la hora que la unión europea firma, el 19 de Diciembre,” un acuerdo de asociación » con Argelia?

El 12 de Abril de 1995, Túnez fue el primer Estado del Magreb en firmar un acuerdo económico y político de este tipo con Bruselas: este acuerdo fue desde entonces, para el General Zine el-Abidine ben Ali, el principal salvoconducto que le ha permitido hacer de su país una  » dulce dictadura » ( según las palabras del periodista Taoufik Ben Brik).

Ciudadanas y ciudadanos de las dos orillas del Mediterráneo, no terminamos de acomodarnos en esta complicidad. Y rechazamos que este mismo procedimiento sirva hoy para dar carta blanca a los generales que desde hace diez años, hundieron Argelia en un remolino de horrores sin fin, para poder seguir embolsándose cada año los mil millones de francos de comisiones clandestinas que sacan de los flujos de importaciones y exportaciones.

Esta claro que estas consideraciones nunca han figurado en « la agenda » de los negociadores de Bruselas. A lo largo de estos años de discusiones preparatorias con la parte argelina, preferían « hacer como si… ». Como si los sucesivos gobiernos surgidos desde 1992 a golpes de violencias o de elecciones manipuladas representasen auténticamente la democracia argelina. Como si la lucha contra los grupos islamistas armados, a parte de « algunos fallos », había sido llevada a cabo con las armas del derecho. Como si la economía argelina fuese una economía « normal », susceptible de estar animada por una acuerdo de asociación facilitando su integración en el comercio mundial.

Pero nadie duda que los tecnócratas de Bruselas así como los gobernantes de la Unión en nombre de los cuales negocian, saben perfectamente de que va la situación. Saben que sus interlocutores « oficiales » no son más que los figurantes de una « Argelia Potemkine », fachada presentable construida y constantemente controlada por los generales del « gabinete negro ». Saben que el estado de urgencia restablecido cada año ilegalmente desde 1992, permite regentar la sociedad basándose en golpe de decretos liberticidas, pero que el gobierno se revela incapaz de reaccionar ante una catastrófica inundación en su capital[1]. Saben que la violencia que, desde hace 10 años, arrastra más de 200.000 muertos, más de 10.000 desaparecidos, millones de heridos, huérfanos y desplazados (y más de 500.000 exilados), se debe sin duda tanto a las extorsiones de los grupos armados islamistas como a la « guerra sucia » llevada por la DRS ( antigua Seguridad militar) y las « fuerzas especiales » del Ejercito. Y que la tortura generalizada y el ametrallamiento de los manifestantes, tal como lo hemos vista aún en 2001 en la Kabilia, es la norma para el « mantenimiento del orden ». Saben que desde hace 3 años, las decenas de asesinatos y degollaciones contabilizados cada mes en la indiferencia general son por lo esencial, el hecho de « escuadrones de la muerte » y de bandas armadas controladas y manipuladas por los que « deciden ». Saben también que, a favor de la « concordia civil » del Presidente Bouteflika, millares de criminales « arrepentidos » bajaron del maquis ( monte abajo) sin haber sido objetos de ningún juicio y que un gran número de ellos estuvo integrados en los « servicios de seguridad » de los cuales muchos procedían ( agentes dobles, « islamistas armados »)

Y por último, saben que la economía argelina esta damnificada por encima de todo entendimiento: más de la mitad de los jóvenes están sin empleo, las familias se acumulan en chabolas o en viviendas de miseria ( en donde hay que dormir por turnos), el agua del grifo queda disponible para la mayoría tan solo algunas horas por semana. Lo esencial de los bienes de consumo corriente es importado, las industrias que producen para el mercado local están en la ruina, y la « privatización » de las empresas públicas es una siniestra broma. La corrupción de arriba a bajo del cuerpo social es el último cemento, perverso, de una economía informal que permite a la mayoría sobrevivir difícilmente y a una ínfima minoría enriquecerse de modo escandaloso.

No obstante, Bruselas negocia y espera  » asociarse » con la Argelia de los Generales. Y esto por dos razones, cínicas y brutales. Una razón « estratégica »: este país es el proveedor esencial para varios Estados de la Unión Europea de gas y de petróleo ( el único sector económico que funciona representando el 97% de las recetas de exportación, fuente primera de comisiones que nutren a los « que deciden » y, sin duda, de retrocomisiones de las cuales benefician desde hace años algunos de sus obligados en Europa. Y una razón ideológica: ante al « peligro islamista », más vale apoyar a militares claramente corruptos y sanguinarios ( es la « doctrina Nixon »: Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta, aplicada para el caso del dictador chileno Pinochet).

Desde hace 10 años, los Generales rentistas de Argel saben perfectamente actuar con este cinismo para obtener en su guerra contra el pueblo argelino, el apoyo político y económico que esperan de la comunidad internacional, de la Unión Europea y de Francia, la cual da el beneplacito a nivel mundial sobre este « dossier » (porque todo transcurre como si, a los ojos de los Estados democráticos occidentales, Argelia fuese, cuarenta años después de su independencia, un « asunto interior » francés).

Y después de los trágicos acontecimientos del 11 de Septiembre, han acumulado ventaja, tal como lo ha subrayado sin rodeos el General-mayor Mohamed Touati, consejero en la presidencia de la República, a menudo considerado como el « cerebro » del « gabinete negro »: « lo que espero en estas circunstancias, es que Argelia pueda desengañar a la opinión internacional que ha sido engañada por fuentes ligadas con el terrorismo internacional y por el terrorismo que azota Argelia, especialmente sobre el desarrollo de su realidad ». ( El Watan, 27 de Septiembre 2001).

Comentarios recrudecidos por aquellos de un « alto responsable » argelino: El contexto internacional esta a nuestro favor, nuestras peticiones, particularmente en materia de lucha antiterrorista, son hoy día admitidas y entendidas ( Le Quotidien D´Oran, 9 Diciembre 2001) .

Es en este contexto donde se inscribe la firma, del 19 de Diciembre, del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y Argelia. Es significativo a nuestros ojos que éste sea un callejón sin salida para  » la consolidación de la democracia y el respecto de los Derechos Humanos  » ( sin embargo considerado como uno de los compromisos esenciales de la conocida « declaración de Barcelona » adoptada durante la conferencia euro-mediterránea en Noviembre 1995, firmada tanto por Argelia como por los Estados -miembros de la Unión Europea). Rechazamos que en nombre del imperativo de la lucha antiterrorista, el acuerdo de asociación pueda tapar la violación, por los Estados firmantes, de las libertades públicas, tal como lo hacen temer las recientes expulsiones, ilegales, hacia Argelia de ciudadanos argelinos residentes en Europa.

Ciudadanas y ciudadanos de las dos orillas, compartimos la misma convicción: la lucha legitima contra los criminales responsables del 11 de septiembre no puede de ningún modo justificar el apoyo a autócratas que contribuyen a fabricarlos.

Sabemos que el acuerdo del 19 de Diciembre no podrá ser efectivo antes que el Parlamento Europeo y los parlamentos de los Estados concernidos lo ratifiquen. Del Parlamento Argelino elegido por fraude, no esperamos nada. En cambio pedimos insistentemente a los parlamentarios europeos de no ratificar este acuerdo económico sin exigir que respete la « declaración de Barcelona ». Y de inmediato, movilizarse para obtener la satisfacción de exigencias elementales:

-.Que el gobierno argelino levante el Estado de urgencia y asegure la libertad de asociación y de expresión de la sociedad civil;

-.Que acoja a los observadores especiales de la ONU sobre la tortura y las desapariciones forzadas;

-.Que una comisión de investigación internacional imparcial pueda ir sobre el terreno para establecer las responsabilidades ante las violaciones de los derechos humanos, de donde vengan;

-.Y que sea constituido un tribunal penal internacional ad hoc. , que tendrá que juzgar a los responsables de acciones terroristas, tratase de los terroristas islamistas o de actores del terrorismo de Estado.

Entre los 70 primeros firmantes de este texto:

Algérie :Lahouari Addi, Sociologue; Omar Benderra, consultant ; Sofiane Chouiter, avocat ; Ghazi Hidouci, économiste ; Mahmoud Khelili, avocat ; Salah-Eddine Sidhoum, chirurgien ; Brahim Taouti, avocat ; Tassadit Yacine, anthropologue.

Allemagne : Karl Kopp, conseiller des affaires européennes à Pro Asyl; Werner Ruf, politologue, Peter Strutynski, politologue

Belgique : Jeanne Kervyn, sociologue.

Espagne: Gema Martín Muñoz, sociologue.

France : Patrick Baudouin, avocat, président d’honneur de la FIDH ; François Burgat, politologue, CNRS ; Hélène Flautre, députée européenne ; François Gèze, éditeur ; Gustave Massiah, économiste ; Moncef Marzouki, Professeur et Médecin de Santé publique Tunisien, en Exil à Paris depuis le 8 décembre 2001; Véronique Nahoum-Grappe, anthropologue ; Bernard Ravenel, enseignant ; Pierre Vidal-Naquet, historien ; Gilbert Wasserman, revue Mouvements.

Italie : Anna Bozzo, historienne ; Ferdinando Imposimato, avocat.

Royaume-Uni : William Byrd, économiste.

Suisse : Marie-Claire Caloz-Tschopp, enseignante et chercheur.

Tunisie: Sihem Ben Sedrine, journaliste, éditrice; Khemais Chammari, consultant international; Omar Mestiri, membre dirigeant du Forum Démocratique, Tunis

 

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http://www.algeria-watch.de/farticle/appel_accord_association.htm

 

 

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